Once horas de vuelo desgastan el cuerpo, pero la ansiedad por pisar suelo europeo lo valen, a las 4:30 de la tarde, se cumple lo añorado pisar el suelo español. Lomás sencillo fue pasar el servicio de inmigración, con palabras tan sutiles del oficial: Siga. convirtiéndose en la mejor aceptación para estar en estas tierras tan lejos a la montaña donde trabajo.
Con el temor de perder mi maleta y el viaje en autobus a la ciudad de Granada espero, que gran alegría cuando por la banda aparece mi equipaje. Con entusiasmo salgo corriendo a tomar un taxi, no me dolió mucho pagar 120 mil pesos Colombianos, pero si recordé que esto puede ser lo ganado por un trabajador de salario mínimo en mi país, vaya diferencia.
En el camino, me di cuenta que la Cocacola, esa bebida dañina es muy costosa, y pensé no lo comprendo, porqué aquí vale una lo que cuestan tres en mi país, será que producir acá cuesta 7200 pesos y en Colombia 2000 pesos, aun no entiendo.
El conductor del bus me vio tan gordo que para no ofenderme me dijo: este bus va vacío, tienes muchas sillas para ubicarte y estar cómodo.
Llegar a Granada fue sencillo, ya había hecho logística con anterioridad, pagué los 6 Euros de la terminal a mi residencia estudiantil. Que alegría encontrar en mi ficha de ingreso una carta de parís con unos tiquetes de metro, que un amigo a quien en más de 17 años no he visto físicamente me tenía esa sorpresa, vaya pienso, la amistad de ciertas personas es muy valiosa y a veces uno no responde a lo que el otro nos ofrece.
Con el temor de perder mi maleta y el viaje en autobus a la ciudad de Granada espero, que gran alegría cuando por la banda aparece mi equipaje. Con entusiasmo salgo corriendo a tomar un taxi, no me dolió mucho pagar 120 mil pesos Colombianos, pero si recordé que esto puede ser lo ganado por un trabajador de salario mínimo en mi país, vaya diferencia.
En el camino, me di cuenta que la Cocacola, esa bebida dañina es muy costosa, y pensé no lo comprendo, porqué aquí vale una lo que cuestan tres en mi país, será que producir acá cuesta 7200 pesos y en Colombia 2000 pesos, aun no entiendo.
El conductor del bus me vio tan gordo que para no ofenderme me dijo: este bus va vacío, tienes muchas sillas para ubicarte y estar cómodo.
Llegar a Granada fue sencillo, ya había hecho logística con anterioridad, pagué los 6 Euros de la terminal a mi residencia estudiantil. Que alegría encontrar en mi ficha de ingreso una carta de parís con unos tiquetes de metro, que un amigo a quien en más de 17 años no he visto físicamente me tenía esa sorpresa, vaya pienso, la amistad de ciertas personas es muy valiosa y a veces uno no responde a lo que el otro nos ofrece.



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