Muy temprano me dirigí con unos doctorantes Chilenos a la ciudad de Jaén, a unos 80 kilómetros de Granada, esto en mi país hubiera significado dos horas y media o más de interminable bus, pero acá es un recorrido que se realiza en menos de media hora por las carreteras que existen y por la no ausencia de peajes, en un trayecto demasiado largo.

En Jaén, asistí al Séptimo encuentro de Centros Innovadores, unos eventos de divulgación amparados por una universidad, los cuáles son gratuitos, una especie de apropiación o transmisión social del conocimiento, valioso por las cosas que se encuentran y por que son espacios donde te ofrecen propuestas comerciales para innovar en educación, a la vez que son espacios favorables para quienes realizamos doctorados con recursos propios y se obtiene certificación de participación.
El camino a esta ciudad se encuentra lleno de cultivos de Olivos para el procesamiento de Aceite de Oliva, es un paisaje singular, pero no se compara con el bosque húmedo tropical donde trabajo.
El encuentro fue muy positivo escuchar la innovación que desarrollan en otros lugares fortalece mi práctica en cuanto me da ideas para actuar en el aula de clases.
De allí debí salir con mis compañeros Chilenos a visitar una comunidad gitana, que son mal vistos por los sudamericanos pues son quienes viven del asitencialismo del estado y de la venta de drogas según ellos, en el pueblo de Alcázares de Jaen, me llevaron a conocer la casa museo de Rafaél, algo que hice no por ser fan de su música sino como respeto a la trayectoria de toda una vida del cantante.
En la tarde disfruté de un seminario maravilloso que me está permitiendo reinventar mi tesis doctoral, sobre teoría de la educación matemática dirigido por el Doctor Godino, y otras docentes María Burgos y María Contreras, ambas pupilas y Doctoras. Cada vez comprendo más este enfoque el cual trata de ser un proceso de entender la matemática en un aspecto global y como un acto humano, el profesor me permitió invitar a mis otros compañeros que están en España.
En la noche en mi residencia Universitaria disfruté una excelente charla con el Médico Miguel Botella, una eminencia internacional en el asunto de antropología Forense, quien según me comentaba fue el perito del caso de los Colmenares en Colombia, quien recibió amenazas por este hecho. Nos expuso sobre un trabajo que realiza en la isla Elefantina en Egipto y todo lo que han hallado de las investigaciones en este sitio, el profesor es de la Facultad de Medicina da la Ugr.

En Jaén, asistí al Séptimo encuentro de Centros Innovadores, unos eventos de divulgación amparados por una universidad, los cuáles son gratuitos, una especie de apropiación o transmisión social del conocimiento, valioso por las cosas que se encuentran y por que son espacios donde te ofrecen propuestas comerciales para innovar en educación, a la vez que son espacios favorables para quienes realizamos doctorados con recursos propios y se obtiene certificación de participación.
El camino a esta ciudad se encuentra lleno de cultivos de Olivos para el procesamiento de Aceite de Oliva, es un paisaje singular, pero no se compara con el bosque húmedo tropical donde trabajo.
El encuentro fue muy positivo escuchar la innovación que desarrollan en otros lugares fortalece mi práctica en cuanto me da ideas para actuar en el aula de clases.
De allí debí salir con mis compañeros Chilenos a visitar una comunidad gitana, que son mal vistos por los sudamericanos pues son quienes viven del asitencialismo del estado y de la venta de drogas según ellos, en el pueblo de Alcázares de Jaen, me llevaron a conocer la casa museo de Rafaél, algo que hice no por ser fan de su música sino como respeto a la trayectoria de toda una vida del cantante.
En la tarde disfruté de un seminario maravilloso que me está permitiendo reinventar mi tesis doctoral, sobre teoría de la educación matemática dirigido por el Doctor Godino, y otras docentes María Burgos y María Contreras, ambas pupilas y Doctoras. Cada vez comprendo más este enfoque el cual trata de ser un proceso de entender la matemática en un aspecto global y como un acto humano, el profesor me permitió invitar a mis otros compañeros que están en España.
En la noche en mi residencia Universitaria disfruté una excelente charla con el Médico Miguel Botella, una eminencia internacional en el asunto de antropología Forense, quien según me comentaba fue el perito del caso de los Colmenares en Colombia, quien recibió amenazas por este hecho. Nos expuso sobre un trabajo que realiza en la isla Elefantina en Egipto y todo lo que han hallado de las investigaciones en este sitio, el profesor es de la Facultad de Medicina da la Ugr.



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